El caso "Madre Mía" tiene, como cualquier proceso judicial, varias aristas. Hay, sin embargo, algunas que permitirían explicar por qué el proceso relacionado con la compra de testigos, que involucraba al presidente Ollanta Humala y a algunos de sus allegados, fue archivado pese a las múltiples y elocuentes pruebas que demostraron la existencia de sobornos que impidieron conocer a los verdaderos culpables.En los próximos días, la Segunda Sala Penal Liquidadora -que absolvió a los procesados por la compra de testigos- estará tramitando el recurso de nulidad que interpuso la fiscal Clara Centeno para que el proceso sea revisado por la Corte Suprema.Será dicha instancia la que deberá establecer si el juicio en contra de los procesados Amílcar Gómez Amasifuén, Rubén Gómez Reátegui y Jorge Ávila Rivera no estuvo plagado de irregularidades, y tomar en cuenta además un dato revelador que uno de los jueces de dicha Sala mantuvo oculto.VÍNCULOS SOSPECHOSOS. Y es que se ha sabido que el titular de la Segunda Sala Penal Liquidadora, Aldo Martín Figueroa Navarro, está estrechamente vinculado a ministros del actual gabinete y a congresistas de la Gran Alianza Nacionalista Gana Perú.¿Cuál es el vínculo? Pues bien, resulta que Figueroa Navarro fue asesor del ex ministro de Educación y actual embajador del Perú en Argentina, Nicolás Lynch, y de la congresista oficialista Rosa Mavila.