Los estragos de la crisis ya empiezan a sentirse en la economía local. Los pedidos del sector agroindustrial se han empezado a cancelar, es decir, la demanda está retrocediendo, con lo cual, de agudizarse la tendencia, se contraería la producción del la industria al cierre del año.El ministro de la Producción, Kurt Burneo, eludió cuantificar el impacto en la agroindustria, pero confirmó que ya se está acarreando una contracción en algunos sectores por la caída en la demanda externa. "Principalmente en la agroindustrial hay una reducción en el caso de los pedidos del exterior y eso va de la mano con la contracción del nivel de actividad económica en Estados Unidos y la zona euro", destacó el ministro.