El miércoles, el mercado esperaba el comunicado de la Reserva Federal (FED) y subía entusiasmado, previendo buenas noticias. Se informaba que la FED había decidido que los bonos del Tesoro por un monto de U$400 mil millones pasaran de corto a largo plazo para propiciar más la inversión. Como la noticia llegó bordeando las tres de la tarde, el mercado no tuvo tiempo de decidir si esta era buena o mala y retrocedía indeciso, devolviendo lo avanzado esa mañana para cerrar casi sin variación. La FED habló de un "riesgo significativo a la baja en las perspectivas económicas". Esa misma noche, los asiáticos, más despiertos, se lanzaron a vender todo lo que pudieron y así, el índice asiático de MSCI Asia Pacific reportaba una caída de 3,7%. Un poco más tarde, los mercados europeos respondían con otra caída: el índice EuroStoxx 600 (que incorpora las cotizaciones de las cincuenta acciones de las 600 empresas más importantes de la Unión Europea), caía 4,6% hasta su nivel más bajo en dos años, según la agencia Bloomberg.