Ante la inminente investigación parlamentaria por las presuntas irregularidades en la reciente remodelación del Estadio Nacional, realizada durante el gobierno aprista, el ex jefe del Instituto Peruano del Deporte (IPD), Arturo Woodman, rompió ayer su silencio con esta frase contundente: "¡Si he tomado un sol, que me fusilen en el Estadio!".Eso lo dijo en una radioemisora local antes de comparecer ante la Comisión de Educación del Congreso, que preside el legislador Renán Espinoza (AP), a la que fue citado hace tres semanas.Sin embargo, la exposición que rindió ayer a los legisladores no satisfizo las expectativas de la mayor parte de ellos porque -como lo dijo Renzo Reggiardo (CP)- repitió casi lo mismo que en febrero pasado, cuando fue requerido por igual motivo ante la Comisión de Fiscalización del anterior Congreso.