Haciendo caso omiso al pedido de legisladores de Fuerza 2011 y de Alianza Por el Gran Cambio -quienes pedían que el tema, debido a sus implicancias, fuera analizado con mayor rigurosidad y tomando en cuenta la opinión de especialistas sobre la materia-, la Comisión de Constitución del Parlamento aprobó ayer, por mayoría, modificar el artículo 41º de la Carta Magna con el fin de establecer la imprescriptibilidad de los delitos graves contra el patrimonio.Además, la iniciativa precisa que, para efectos de la pena, la sanción del autor del delito será la misma tanto para el funcionario corrupto como para quien lo corrompa. El proyecto en cuestión fue votado "al caballazo", a decir del legislador Javier Bedoya, quien ya antes había propuesto que solo se modificara el Código Penal con el objetivo de duplicar los plazos de prescripción. Subrayó que su bloque político respalda la aplicación de sanciones drásticas para los delitos de corrupción, pero apuntó que las medidas deben ser bien estudiadas para evitar que se cometan errores.