Casi cien días pasaron desde que las aguas volvieron a su cauce en Puno y, tras poner en jaque al gobierno pasado, los pueblos aimaras alzados suspendieron las duras medidas de protesta que adoptaron contra la minería y que significaron grandes pérdidas económicas en la zona. El dirigente Walter Aduviri Calisaya, no obstante, continúa atizando el desencanto hacia el Estado, en una franca intención de encaminar nuevas marchas y paralizaciones. A fines de julio advirtió al nuevo régimen que en Puno no habría paros mientras "no se nos provoque con leyes pro inversión".Siendo presidente del Frente de Defensa de los Recursos Naturales de la zona sur de la región Puno, la lógica indica que Aduviri ostenta la representatividad de todas las provincias del sur de esta región altoandina. Testimonios recogidos por La República, sin embargo, rebaten esta suposición. El dirigente no cuenta con el respaldo de los principales gremios de la provincia de El Collao-Ilave, de donde es natural. Tampoco tiene el apoyo unánime de la población de Llusta, su comunidad natal. Sus bastiones de lucha son los distritos de Kelluyo, Pizacoma y varias comunidades contiguas a estas dos localidades, en la provincia de Chucuito-Juli.(Edición domingo).