Las diez amenazas de bomba que se han registrado durante esta última semana en nuestro país han generado una suerte de preocupación y recordación de lo que fue la época más dura que vivió el Perú frente a la lacra terrorista. Estas “falsas alarmas” de las huestes terroristas tendrían la consigna de sembrar miedo y terror entre los peruanos y así desmovilizarnos para que puedan volver a tomar la fuerza que en algún momento tuvieron.Para el director de la Policía Nacional del Perú (PNP), Raúl Becerra, las llamadas alertando sobre supuestas bombas reportadas en Lima y Cusco guardan relación directa con la caída del genocida más grande de la historia del Perú, Abimael Guzmán Reynoso."El 12 de setiembre fue el diecinueve aniversario de su captura y fue en ese día en el que empezaron las llamadas de alerta que buscan perturbar a la ciudadanía", comentó el jefe institucional.(Edición sábado).