CAYÓ COCALERO ALIADO DE SENDERO
6 de septiembre de 2011

Para llegar al poblado de Cachicoto, en el corazón del valle del Monzón, hay que recorrer un laberíntico trayecto de suelo afirmado, que empieza en una garita de control policial al aire libre en Tingo María y cuyos confines se pierden en los límites con el departamento de Áncash. Esta cuenca de Huamalíes (Huánuco), que solo empalidece frente a la fama del valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE), se erige en la actualidad como el distrito de mayor producción de coca del país, con más de 10.000 hectáreas que representan el 80% de la superficie cocalera del Huallaga.Desde el 2003, cuando en este valle de 18 mil habitantes se ejecutó una operación policial a gran escala, nadie erradica en el Monzón. Hasta este gran emporio del narcotráfico, donde las sábanas verdes de la coca se distinguen por doquier, arribó ayer en la madrugada un equipo especial de la Dirección Antidrogas de la Policía (Dirandro) con el objetivo de capturar al prófugo ex dirigente cocalero Eduardo Ticerán Salazar, de 45 años y procesado en la Sala Penal Nacional por colaboración con el terrorismo a raíz de sus nexos con la facción de Sendero Luminoso de ‘Artemio’ en el Huallaga (a la que pagaban cupos y de la que recibían directivas contra la erradicación de hoja de coca). La misión no era fácil: la última unidad de inteligencia enviada a esta zona, en junio pasado, fue detectada por la población local cuando ya había intervenido al ex dirigente del Monzón. La violenta movilización logró liberar a Ticerán, quien luego ordenó incendiar el vehículo policial. El también ex dirigente de la Central Nacional Agropecuaria Cocalera del Perú (Cenacop) -creada como contrapeso a la Confederación Nacional de Productores Agropecuarios de Cuencas Cocaleras del Perú (Conpaccp)- estaba en la clandestinidad desde el 26 de noviembre del 2010, cuando la Dirandro ejecutó Eclipse, una ambiciosa operación de inteligencia contra los productores cocaleros y otros aliados de Sendero Luminoso.