Si hace dos días el contralor general de la República, Fuad Khoury, reveló que más de 10 mil funcionarios del gobierno aprista son investigados por incurrir en presuntas irregularidades o actos de corrupción, ayer –y ante las críticas de algunos dirigentes del Apra– el titular del máximo ente de control del país aseguró que el trabajo de su institución se realiza sin fijarse en el carnet partidario de los involucrados. "Nuestro trabajo de fiscalización no se fija a qué partido político pertenecen los investigados. La contraloría no politiza su labor, esta se basa en hechos concretos, en un análisis técnico", recalcó.