Tanto va el cántaro al agua que, al final, termina por romperse. Este viejo refrán cobró vigencia ayer con la decisión del Gobierno de declarar en reorganización -durante 30 días- el Banco de Materiales (Banmat), evaluándose como alternativas la transformación de la institución o su liquidación.El ministro de Vivienda, René Cornejo, calificó de "indignante" lo sucedido en esta entidad al comentar las denuncias difundidas por Perú.21, en los últimos días, sobre pérdidas de carpetas de créditos que comprometen varios millones de soles, contrataciones indebidas y a funcionarios que se benefician de los programas que el banco tiene para pobladores de bajos recursos. "No es difícil sospechar que en otras instituciones pueda estar sucediendo lo mismo. Acá se busca poner un coto inmediato a este tipo de acciones y sancionar a los responsables", enfatizó.