La ciudad de Pisco y el ofrecimiento de acelerar el proceso de reconstrucción de la zona afectada por el terremoto de hace cuatro años fueron el escenario apropiado para que el presidente de la República, Ollanta Humala, rompiera el silencio en el que se encontraba desde el 28 de julio pasado, cuando asumió al cargo. Anuncios como la desactivación del Forsur sirvieron de antesala para que el mandatario declarara lo que consideró necesario y eludiera aquellos temas que pudieran resultarle incómodos.Humala llegó a Pisco a las 10:30 de la mañana. La prensa no oficial no pudo cubrir su arribo por un impedimento expreso en la Base Aérea. Con un saco azul, camisa blanca y pantalón jean, el jefe de Estado inició el recorrido y tuvo su primer contacto con la población en la Plaza de Armas. Después se reunió con las autoridades locales en el antiguo local de la municipalidad para, luego, visitar las zonas más afectadas por el sismo.(Edición sábado).