A cuatro años del terremoto de 7,9 grados que devastó parte de la zona sur de nuestro país, Pisco sigue siendo una ciudad que transmite tristeza. Tristeza por su abandono, para ser más precisos. Quizá por ello la primera actividad de Ollanta Humala como presidente de la República, más allá de juramentaciones y actos protocolares, fue recorrer este pueblo y anunciar una serie de medidas orientadas a acelerar y garantizar su reconstrucción, como la desactivación del cuestionado Forsur (Fondo para la Reconstrucción del Sur) y la ejecución de obras y proyectos por un monto aproximado de 300 millones de soles. (Edición sábado).