El rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), Marcial Rubio, no solo condicionó el diálogo entre él y el cardenal Juan Luis Cipriani. Ayer, también fue contundente al decir que si la Asamblea Universitaria, en 30 días, decide aprobar que el gran canciller sea quien designe al rector -como lo ordena la Santa Sede- renunciará a su cargo."Si la asamblea acepta [...] la decencia me obliga a renunciar porque yo no he sido elegido así", aseguró a El Comercio.Ante dicha postura, el abogado del Arzobispado de Lima, Natale Amprimo, señaló: "Personas de ese talante reflejan que no están a la altura del cargo que ocupan".Lamentó también que Rubio condicionara el diálogo con el cardenal Cipriani solo si este renuncia a un fallo del Tribunal Constitucional (TC) que favorece al Arzobispado de Lima en torno a la herencia de Riva Agüero."Qué formación jurídica les dan a sus alumnos. Es penoso", dijo.