La escandalosa destrucción de cinco mil carpetas de créditos otorgados por el Banco de Materiales (Banmat), que terminaron en el relleno sanitario de las pampas de San Juan de Miraflores en las postrimerías del anterior gobierno aprista -denunciada ayer por Perú.21-, determinó el inmediato retiro de los directivos de esa entidad, así como el inicio de un proceso de “reingeniería” orientado a evitar nuevos casos de corrupción. Apenas conocidos los hechos, el ministro de Vivienda, René Cornejo Díaz, convocó a una reunión a los miembros del Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado (Fonafe) y les pidió la renuncia a todos los integrantes del directorio del Banco de Materiales, solicitud que fue aceptada de inmediato.