Ante la postura amenazante del radical Walter Aduviri, quien intenta conversar personalmente con el presidente Ollanta Humala para hacer que éste prohíba toda actividad minera en la zona sur de Puno y reconozca una nación aimara, tanto la vicepresidenta Marisol Espinoza como el ministro del Ambiente, Ricardo Giesecke, rechazaron sus reclamos y le restaron importancia. "Bueno, supongo que a lo mejor podría hablar con algún ministro sobre el tema minero, pero el Perú es unitario, es un solo país, eso está claro", sostuvo Espinoza, a su salida del Congreso de la República.Indicó que, desde la Comisión de Presupuesto, se ha entendido la importancia de las actividades extractivas para la recaudación fiscal, y que no sería lógico debilitarlas, sino que más bien la fomentarían y fiscalizarían para que no se produzcan daños al medio ambiente.Por su parte, el ministro Giesecke comentó que Aduviri no necesariamente representaría los intereses aymaras que dice defender, y que más bien estaría interesado en asumir protagonismo político en base a los reclamos para proteger los recursos naturales.