El segundo vicepresidente del Congreso de la República, Yehude Simon Munaro, se quedó sin respaldo en su propuesta para reformar el artículo 51° del Reglamento Interno y formalizar las sesiones reservadas, sin presencia de la prensa, cuando se trate de temas referidos a sanciones disciplinarias a los legisladores.Pese a que Simon declaró -en conferencia de prensa- que tenía respaldo en su bancada, varias voces en el interior de Alianza Por el Gran Cambio deslindaron inmediatamente de la propuesta, calificada por un sector de la opinión pública como "proyecto mordaza", y aclararon que se trata de una iniciativa personal.