La situación ya amenazaba con escaparse de las manos del Ejecutivo. Día a día, las declaraciones de Antauro Humala, hermano menor del presidente de la República, exigiendo su liberación, eran recogidas por la prensa y ponían en aprietos a los miembros del Gobierno quienes, salvo algunas excepciones -como la del ministro de Defensa, Daniel Mora-, alegaban que el tema no estaba en agenda.Ayer -luego de que, el domingo, el líder etnocacerista se despachara a su gusto y criticara al premier Salomón Lerner; al presidente del Congreso, Daniel Abugattás, y a los ‘garantes’ del gobierno de Humala, Mario Vargas Llosa y su hijo Álvaro-, el ministro de Justicia, Francisco Eguiguren, tomó cartas en el asunto y, de inmediato, ordenó el aislamiento de Antauro Humala por siete días, así como la suspensión -mientras duren las investigaciones- del director y del jefe de Seguridad Interna del penal Piedras Gordas.