La guerra contra la banda terrorista que lidera desde más de doce años Víctor Quispe Palomino en el valle de los ríos Apurímac y Ene (Vrae) ingresará en una definitiva y dramática etapa: el viernes último las autoridades de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional suscribieron el acta de constitución del denominado Centro de Fusión de Inteligencia (CFI). La misión principal del organismo -por no decir la única- es buscar, ubicar, capturar y/o neutralizar -léase eliminar- a los cabecillas de la organización de inspiración maoísta financiada por el narcotráfico.