Quizás solo por salir del paso ante los cuestionamientos o porque de verdad lo está evaluando, el jefe de Estado Alan García dijo que podría dar marcha atrás en su decisión de no acudir a la ceremonia de transmisión de mando en el Congreso, este jueves 28. "Si garantizan el respeto a la Presidencia de la República, que no haya circo ni emboscada, obviamente yo voy", manifestó. Sostuvo que, aunque no exige ningún compromiso público, los líderes de Perú Posible, Alejandro Toledo, y de Gana Perú, Ollanta Humala -quienes criticaron su ausencia-, deberían instruir a sus bancadas para que no protagonicen lamentables escenas durante ese acto. No obstante, insistió en expresar sus temores por lo que podría pasar debido a "algunas cabezas calientes"."Como lo pidieron los señores, que son caballeros, entiendo que está claro que no habría ninguna emboscada. Vamos a reconsiderar el tema, pero quiero que sepan que es por respeto al pueblo peruano, a la Presidencia (...) Lo que quiero es guardar las formas (...) No es por mí. A García pueden decirle zamba canuta", expresó.