Sus contradicciones y vaivenes respecto de su participación y la de su partido en el próximo gobierno de Gana Perú empiezan a pasarle la factura al excandidato presidencial de Perú Posible (PP) Alejandro Toledo quien, ante el público desbande y entredichos de sus dirigentes, anunció ayer su inmediato retorno a Lima.Al parecer, de aquel Toledo que se ufanaba de conocer a sus "pescados" queda muy poco. Desde que partió a Washington, la semana pasada, no hay día en que un dirigente de la chakana no ventile mediáticamente los ‘trapitos sucios’ de la chakana.Debido a ello, el exmandatario -en su condición de presidente de Perú Posible- remitió ayer, muy temprano, un correo electrónico a los miembros del Comité Ejecutivo Nacional y de la Comisión Política de PP para expresarles su "asombro e indignación" porque "he visto que los dirigentes del partido están ventilando disputas internas en los medios de comunicación, dañando seriamente la credibilidad de nuestra organización política".