Dejará de ser quimérico y fantástico. Dejará de ser el símbolo de los malos recuerdos del primer mandato de Alan García y se convertirá, probablemente, en la principal diferencia entre su primer y su segundo gobierno: el tren eléctrico empezará a funcionar de manera oficial hoy, casi 25 años después de la fecha en la que se puso la primera piedra.En 1986 uno de los motivos por los que se detuvo su construcción fue la inflación que en ese momento deprimía al país. La falta de presupuesto y las denuncias de sobrecostos fueron dos fantasmas que en esa época el mismo Alan García no pudo superar. De aquel primer gobierno quedaron solo de recuerdo grandes bloques de cemento dispersos por la avenida Aviación y un corto tramo (Villa El Salvador-Atocongo) que funcionaba como prueba de que el sueño de un sistema de transporte moderno y seguro podría hacerse realidad.Hoy, año 2011, García pudo sacarse el clavo. Según lo programado, cinco trenes de seis vagones cada uno recorrerán la vía de casi 22 kilómetros, entre Villa El Salvador y la avenida Grau, uniendo 9 distritos limeños y beneficiando a cerca de 125.000 personas diariamente.