Los conflictos sociales aumentarán al inicio del gobierno de Ollanta Humala, advierte el analista Fernando Rospigliosi, quien sostiene que las promesas de campaña fueron muchas y las expectativas de la gente son desmesuradas.¿Cómo se entiende lo que ha pasado en Puno?Puno es una región que está fuera del control del Estado desde hace algún tiempo. Está dominada por la ilegalidad, el contrabando, la minería ilegal y el narcotráfico, e involucra a cientos de miles de personas. Entonces, al ser tan extensa esta economía ilegal, hay una situación prácticamente inmanejable.¿Y por qué cree que el problema explotó en este momento?Está vinculado a varios hechos: Las elecciones, el triunfo de Humala, que ha incentivado a grupos radicales -la presencia de agitadores ha sido pública y notoria-, y caudillos como Walter Aduviri. También hay una pelea de políticos locales. El presidente regional tuvo 10% en la primera vuelta y ganó en la segunda, y está en una minoría absoluta en el consejo regional. Aduviri se alía con estos opositores y ya se quieren tumbar al presidente regional. Aduviri encuentra ahí un campo para surgir como líder y, por supuesto, se cree un Evo Morales.(Edición domingo).