El arzobispo de Lima, cardenal Juan Luis Cipriani Thorne, pidió a los peruanos desterrar la violencia de sus corazones y no abrir nuevas heridas de tipo material o moral, ni envenenar a la gente con ideologías de pequeños grupos. Dijo que no hay excusas para la violencia porque esta "nunca es el camino hacia nada" y que, si bien vivimos tiempos difíciles, los peruanos tienen urgencias muy grandes en el campo de la educación y la familia."Cristo nos enseña que el amor es más fuerte que el odio, el bien es más fuerte que el mal, la paz puede más que la violencia, la vida es mayor que la muerte", subrayó Cipriani durante la misa de Solemnidad del Corpus Christi que ofició ayer en el atrio de la Basílica Catedral de Lima y en la que participó el presidente Alan García Pérez.