Veintiún días después de que su hijo ganara las elecciones, el abogado Isaac Humala, padre del presidente electo, rompió ayer su obligado silencio político durante los últimos años, al resaltar que las razones que motivaron el levantamiento en Locumba, en el 2000, y la asonada en Andahuaylas, en el 2005, que protagonizaron Ollanta y Antauro Humala, respectivamente, fueron similares, "el mismo líquido"."En el fondo, es igual, habría que leer el manifiesto de Locumba (...), lo que estoy diciendo está ahí. Y también el manifiesto de Andahuaylas, es el mismo líquido", señaló en entrevista con Reporte Semanal, de Frecuencia Latina.En el distrito tacneño de Locumba, Ollanta y Antauro se alzaron el 29 de octubre de 2000 contra el régimen fujimorista, del cual dijeron estaba coludido con una mafia de generales inmersos en narcotráfico y en actos de corrupción.En Andahuaylas, Antauro leyó un manifiesto, negado por su hermano Ollanta, quien se encontraba en Seúl, en el cual demandaba la renuncia del entonces presidente Alejandro Toledo, hoy aliado político de Gana Perú, y el retorno a la Constitución de 1979.De otro lado, el patriarca de los Humala, clan compuesto por su esposa Elena Tasso y siete hijos, aseguró que el cambio de Ollanta es parte de "los golpes de la vida" y que aún "tiene que mejorar todavía más".