El Consorcio Odebrecht, encabezado por la empresa brasileña del mismo nombre, se encargará de la construcción de las obras civiles y electromecánicas del segundo tramo del tren eléctrico. La edificación está valorizada en US$600 millones y se prevé que será concretada en un lapso de tres años. La constructora peruana Graña y Montero también integra el consorcio que se encargará de la implementación de este transporte, que unirá los distritos de El Agustino y San Juan de Lurigancho. El ministro de Transportes y Comunicaciones, Enrique Cornejo, sostuvo ayer que el contrato entre el consorcio y el Estado se formalizará en los siguientes días, una vez que se compruebe que el proceso no tiene observaciones pendientes. "Si no hay impugnaciones, entonces tenemos el camino expedito y obviamente se firmará el contrato en dos o tres semanas", afirmó Cornejo.