Pobladores quechuas de Azángaro que exigen al Gobierno Central remediar la contaminación ambiental en la cuenca del río Ramis, causada por la minería informal, llegaron ayer a Juliaca con la intención de bloquear el ingreso a esa ciudad. Sin embargo, el objetivo no pudo cumplirse en la mañana por la presencia de un contingente policial. Pero por la tarde estos azangarinos cortaron la vía y hasta el cierre de esta edición se mantenía el bloqueo.De otro lado, cuatro personas resultaron heridas tras una batalla campal ocurrida en el sector Mulla Contihueco, límite entre las provincias de El Collao y Chucuito-Juli. Mientras los habitantes de El Collao festejaban el año nuevo aimara, sus pares de Juli, que acatan el paro antiminero, reaccionaron y trataron de frustrar la celebración.