El vicepresidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), Hans Flury, aseveró que el Estado siempre ha sido un empresario fatal y que el problema va más allá de los propios administradores estatales."Cuando los administradores de la empresa estatal se ven enredados en política y ésta se mezcla con los negocios, este finalmente es el que pierde", afirmó.Explicó que la administración de la empresa pública es distinta a la privada, en donde su desarrollo se hace de forma agresiva y positiva, avanzando en base a lo que no está prohibido."El Estado funciona al revés, pudiendo funcionar y avanzar solo en base a lo que está expresamente permitido, eso genera una diferencia inmensa en el espacio que se tiene para poder crecer y tener imaginación para nuevos negocios, por lo que tener un negocio agresivo en manos del Estado se hace complicado", indicó.