Si algún mandatario de la región celebró a viva voz el triunfo electoral de Ollanta Humala, ese fue el presidente de Bolivia, Evo Morales. "¡Sudamérica está de rojo! Una felicidad. Significa que no estamos equivocados en trabajar por la igualdad", señaló el jefe de Estado altiplánico con una emoción que seguramente se repetirá hoy cuando reciba en La Paz a su futuro homólogo peruano. Si bien Humala ya había adelantado la importancia del encuentro con Morales al manifestar que se trata del líder de una nación "hermana y aimara", a quien piensa plantearle proyectos de integración cultural, comercial y económica, ayer el ministro de Comunicación de Bolivia, Iván Canelas, fue más allá. En una conferencia de prensa, aseguró que será una cita con una agenda abierta en la que no se descartará ningún tema y que marcará el comienzo "de una relación sistemática binacional de largo plazo".