El presidente electo Ollanta Humala rechazó ayer la Ley 29703, que favorece a los funcionarios procesados por corrupción y le abre las puertas a la impunidad. Desde Buenos Aires, el líder nacionalista demandó al Congreso que derogue la norma y advirtió que es extraño que, a pocos días de concluir la gestión aprista, se promueva este tipo de dispositivos que, según enfatizó, generan "zozobra e incertidumbre" en la población y "alegría" en los corruptos."Es una ley pro corrupción (...) No podemos permitir que el daño a la nación se mida en términos patrimoniales, sino en términos de moral y de ética, que son fundamentales para preservar la confianza en un pueblo como el Perú, que siente en carne propia los efectos de la corrupción", subrayó el militar retirado.