Las declaraciones de Martín Fernández Vírhuez -uno de los procesados del caso Business Track-, quien dijo que fue presionado por el ministro del Interior, Miguel Hidalgo, para inculpar a Petrotech y a su gerente general, Alberto Varillas, por el ‘chuponeo’ telefónico, merecieron el rechazo del integrante del Ejecutivo."Este es un caso judicializado, y el ministro del Interior no puede emitir opiniones. Solo quiero decir que me siento orgulloso de haber desarrollado esa investigación, porque permitió conocer los actos de interceptación telefónica y los actos ilegales cometidos", dijo Hidalgo ayer y, a renglón seguido, afirmó que aclarará el tema cuando sea citado por el Poder Judicial para declarar en ese juicio oral.