El Gobierno de Brasil develó ayer nuevos incentivos financieros para la industria de etanol y prometió trabajar con el sector privado para elevar la producción del combustible, en un voto de confianza a una industria prometedora que ha visto problemas recientemente.El banco estatal de desarrollo BNDES anunció que dispondría entre 30.000 millones y 35.000 millones de reales (19.000 millones a 22.000 millones de dólares) para financiar al sector azucarero hasta el 2014, en una gran apuesta que equivale a casi dos tercios de la producción anual de la industria.