Ni bien llegó José Ignacio Salafranca al colegio Juana Alarco de Dammert, en Miraflores, el jefe de la misión de observadores del Parlamento Europeo ingresó en una de las aulas y empezó a hacer preguntas a los miembros de mesa. "¿Cómo ha ido todo? ¿Ha venido mucha gente?", consultaba hasta que al cabo de unos minutos uno de los señores le respondió. "Oiga, ¿usted es español, no? ¿Sabe cuánto va el partido de Nadal?".La escena no solo sirvió para que Salafranca se retirara sonriendo, sino para que confirmara el clima de tranquilidad que se vivió durante la votación. "Según nos han informado nuestros observadores, la jornada se ha desarrollado de una manera pacífica y normal, sin incidentes graves que sean tomados en consideración [...] Las circunstancias han sido de máxima normalidad", señaló.