Luego de cinco audiencias públicas, ayer se iniciaron los interrogatorios a los implicados en el caso Business Track (BTR), enjuiciados por los delitos de interceptación telefónica y asociación ilícita para delinquir. A pedido de la Fiscalía, esta etapa del juicio oral se inició con Martín Fernández Vírhuez, contratado por la referida empresa para realizar el "chuponeo’ telefónico a Rómulo León Alegría y a Alberto Químper, cuyos registros son conocidos como los "petroaudios’. Durante el interrogatorio, Fernández Vírhuez confirmó que fue contratado por el socio mayoritario de BTR, y refirió que "Ponce me dijo que el "trabajo’ (interceptar las conversaciones telefónicas de León Alegría y de Químper) era un encargo del director de Inteligencia Naval, (almirante) Pedro García Llaque".