El economista del IPE, Pablo Secada, proyecta un crecimiento del PBI para este año de 6.8% y una inflación anual menor al 4%. Aunque estima que en el segundo trimestre se va a registrar un "bajonazo", confía en que en el tercer trimestre la economía va a empezar a caminar de nuevo. Considera que atribuir toda la desaceleración del crecimiento económico a la incertidumbre electoral es un error, pues hay una serie de factores que han tenido impacto. Señala que se necesita crecer más de 7% al año para continuar reduciendo la pobreza.