No le quedó otra. El candidato a la segunda vicepresidencia de Gana Perú, Omar Chehade, admitió ayer que fue el abogado del empresario José Enrique Manrique Fernández, vinculado al lobbista dominicano Fortunato Canaán e investigado por la irregular licitación del hospital de Moquegua. Si bien aseguró que no lo defiende desde hace ocho o nueve meses, dijo que renunció a ayudarlo legalmente recién el 28 de marzo pasado, dos semanas antes de la primera vuelta. Sostuvo que su participación se limitó a presentar un recurso procesal (para que se anule el caso).Y pese a este alejamiento formal, el vocero nacionalista siguió abogando por la inocencia de su expatrocinado.