Aunque enfatizó varias veces que su agrupación política no había cambiado su plan de gobierno, la candidata Keiko Fujimori concentró su discurso de lucha contra la pobreza en planteamientos que no están en el plan de gobierno presentado ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE). Según dijo, un gobierno suyo potenciará las aldeas infantiles y los Pronoei (Programa no Escolarizados de Educación Inicial), repotenciará el Fondo Nacional de Ahorro Público (Fonahpu) y entregará un bono de S/.125 a las familias en extrema pobreza. Además, insistió en otras propuestas ya conocidas, como la potenciación de los clubes de madres, los comedores populares, los vasos de leche y los wawa wasi. Otros de sus ofrecimientos fueron ampliar la cobertura de agua y desagüe, dar calzados y buzos a los escolares y realizar la titulación de propiedades. También aseguró que de ser elegida presidenta continuará aplicando iniciativas del actual gobierno, como el bono de gratitud, que entrega S/.100 a un grupo de ancianos en condición de pobreza. Luego -pese a que dejó en claro que no creía "en la política del ‘chorreo’ de [Alejandro] Toledo"- prometió que potenciará el programa Juntos, creado en la gestión 2001-2006.