La jefa del Gabinete, Rosario Fernández, señaló que "este Libro de Reclamaciones constituye un instrumento para la solución de cualquier conflicto y es, además, un derecho ciudadano que le corresponde al consumidor, cuya protección es de rango constitucional." Asimismo, reiteró que éste será un documento amable para que, de manera razonable y pacífica, se pueda resolver cualquier diferencia común. "Tenemos que abandonar la cultura litigiosa que lleva al retraso. Hay que provocar la resolución de los conflictos de manera pacífica."