Jareth Solís (21), sindicado como la persona que lideró la turba que agredió al periodista Jaime de Althaus, rechazó que haya azuzado a la violencia contra el hombre de prensa y, por el contrario, aseguró que la marcha del último viernes fue pacífica."Se nos calificó como hordas y pandillas, pero no teníamos armas y no causamos ningún daño físico a nadie. Además, un portatropa de la Policía Nacional nos acompañó durante toda la manifestación", señaló a La República.