Una papa caliente es lo que tienen actualmente los grupos políticos que han logrado representación en el próximo Congreso, ahora que se ha revelado que algunos de sus electos parlamentarios tendrían vínculos con el narcotráfico. Y son precisamente las bancadas con mayor número de representantes, Gana Perú y Fuerza 2011, las que han permitido el ingreso de cuestionados personajes a la sede del Legislativo.De los tres cupos de legisladores del departamento de Ayacucho, dos de ellos lo ocupan el dirigente cocalero Walter Acha y el empresario Rofilio Neyra, quienes son investigados por diversos delitos en las instancias judiciales y quienes, además, actualmente son materia de peritaje policial debido a sus presuntas conexiones con grupos dedicados al tráfico ilícito de drogas.Según fuentes policiales, Walter Acha figura en los informes de Inteligencia como uno de los dirigentes cocaleros que incita a los integrantes de ese gremio a rechazar de forma violenta el ingreso de la Policía y los erradicadores del Corah y, además, es sindicado como protagonista de actos de violencia y con conexiones con el narcotráfico. Acha, además, reconoció el miércoles en CPN Radio que parte de su producción de hoja de coca va, efectivamente, a los grupos dedicados al tráfico ilícito de drogas.