Chile reaccionó con agresividad y trató, en solitario y sin éxito, de interpretar a su favor la firma del Acuerdo peruano-ecuatoriano de Límites Marítimos. El presidente Sebastián Piñera advirtió ayer que su país "continuará haciendo valer sus derechos soberanos" en la zona en litigio los que, insistió, están amparados en el derecho internacional. Además, pidió al Gobierno peruano que respete lo que para ellos son "tratados fronterizos", en referencia a los convenios pesqueros de los años 1952 y 1954.En una declaración pública, Piñera trató de llevar agua para su molino y afirmó que el documento suscrito el lunes "constituye una confirmación adicional" de la posición chilena, que le otorga categoría de "tratado limítrofe" a la Declaración de 1952.Señaló que Perú dio un "vuelco sustancial" en su posición al fijar sus límites marítimos con Ecuador sobre la base de los acuerdos de los años 50, que -según dijo- Lima se niega a aceptar ante la Corte de La Haya.