Uno de los más crueles terroristas que ha conocido la historia cayó ayer. Osama Bin Laden, el cerebro de Al Qaeda detrás de los atentados del 11 de setiembre del 2001, murió en una operación encabezada por Estados Unidos, informó ayer el presidente de EE.UU., Barack Obama. "Un pequeño equipo de estadounidenses llevó a cabo el ataque y capturó los restos de Bin Laden", señaló el mandatario en un dramático anuncio nocturno desde la Casa Blanca. "Se ha hecho justicia", agregó. Desde hace tiempo las autoridades habían creído que Bin Laden, el hombre más buscado en el mundo durante casi una década, estaba oculto en una región montañosa a lo largo de la frontera entre Pakistán y Afganistán. Sin embargo, un funcionario estadounidense confirmó que el líder terrorista fue abatido en una mansión cercana a Islamabad. Un agente de inteligencia pakistaní también confirmó que el líder de Al Qaeda murió en el país islámico.