Amílcar Gómez Amasifuén, el suboficial del Ejército acusado de haber pagado, en junio del 2006, a un testigo del Caso Madre Mía para que se retracte y no acuse a Ollanta Humala, negó dicha imputación pero cayó en contradicciones durante su declaración, en el proceso que la Segunda Sala Penal Liquidadora le ha abierto a él y a Rubén Gómez Reátegui por el supuesto soborno.Gómez Amasifuén, quien ha sido uno de los hombres de confianza de Humala en el Ejército, fue sindicado por Gómez Reátegui de haber pagado US$4.000 a su primo Jorge Ávila Rivera para que firmara una declaración jurada en la que se rectifica y deja de acusar a Humala de ser el responsable del secuestro y posterior desaparición de su hermana y su cuñado en la zona de Madre Mía, en Huánuco.