Todavía hay sobrecostos laborales en el país. Se ha tratado de reducirlos en el caso de la pequeña empresa, pero no para las medianas y grandes empresas, sostiene Patricia Teullet, gerente de Comex Perú.Comparte la opinión de que todo aquello que va al bolsillo del trabajador no debe verse como sobrecosto, pero cuando una empresa no puede despedir porque le fue mal, por ejemplo, y no puede mantener toda la planilla, entonces sí hay un sobrecosto laboral que es el costo del despido, explicó. Este sobrecosto termina desincentivando la contratación laboral formal, agrega. Cuando una empresa evalúa la posibilidad de tener o no a un empleado en planilla, es cuando surge la cantidad extra que se tiene que pagar en caso de despido, detalla.