Graves protestas protagonizó la noche del martes un grupo de exaltados pobladores de la provincia de San Ignacio que se enfrentó a la Policía para defender a un periodista de la zona. La turba atacó la comisaría local e incendió completamente la sede de la municipalidad, y, como si eso fuera poco, ayer en la mañana tomó las instalaciones de la Fiscalía provincial. En medio de los disturbios una persona resultó muerta y otras dos con heridas de bala.Según la Policía, los hechos de violencia se iniciaron tras el decomiso del CPU del periodista David Pasapera Portilla, quien fue denunciado, junto al abogado Pablo Solís Díaz, por un grupo de juristas de la provincia por el supuesto ejercicio ilegal de la profesión y por la falsificación de documentos. El decomiso se ejecutó siguiendo una orden judicial. Sin embargo, Pasapera denunció, a través de su radio Studio 97, que era víctima de una intervención ilegal por sus constantes denuncias contra el alcalde Carlos Martínez Solano y ello exacerbó los ánimos de la población.