Por enésima vez, Alejandro Toledo negó que sienta encono por el presidente Alan García, quien dice lo mismo cuando le consultan sobre la mutua antipatía que ambos experimentarían. "La animadversión proviene del presidente García, tal vez porque en el 2001 le gané las elecciones. Creo que no se ha recuperado de eso, pues tiene un ego muy grande. No quiere que nadie le haga sombra", apuntó. Para el candidato presidencial de Perú Posible (PP), resulta anecdótico la preocupación del mandatario por una supuesta "venganza o persecución" una vez que concluya su mandato, si la chakana gobierna por segunda vez el país.No obstante, Toledo precisó que "no habrá borrón y cuenta nueva" con las malas prácticas que se dieron durante la gestión aprista.