El Gobierno de Estados Unidos reiteró que podría acudir a sus reservas estratégicas de petróleo a fin de asegurar el crecimiento económico, en momentos en que la escalada del precio de la gasolina aumenta la presión para que tome medidas. Si bien la política normal de Estados Unidos es liberar esas reservas solo en caso de una escasez de suministro significativa e inmediata, algunos analistas dicen que el gobierno del presidente Barack Obama podría sentirse obligado a tratar de limitar los precios. El valor del combustible fue impulsado tanto por la pérdida del abastecimiento de Libia como por las preocupaciones de que la inestabilidad pueda propagarse más en Medio Oriente. El petróleo cerró ayer en US$105,27 el barril, aunque llegó a cotizarse cerca de su nivel máximo en dos años (US$106).