Los generales de la Junta Especial que investigó, por una serie de irregularidades, al ministro del Interior, Miguel Hidalgo (entonces director de la Policía), jamás imaginaron que terminarían fuera de la institución por hacer bien su trabajo.Todos ellos -tres generales y cuatro policías de alto rango- fueron invitados al retiro porque pusieron en evidencia no solo el escándalo del hostal Elíxer -donde Hidalgo fue grabado con una mujer que no era su esposa-, sino también las jugadas de este para beneficiar a varios oficiales cercanos a él con becas de concurso público y, lo que es aún peor, el abono del dinero de viáticos a cuentas personales de dos jefes de la PNP por orden del actual titular del Interior.