Toda la seriedad con la que había discurrido la presentación del equipo de plan de gobierno de Solidaridad Nacional quedó de lado ayer cuando Luis Castañeda puso sobre el tapete un reto que ya había lanzado el miércoles: que Alejandro Toledo debata con él pero que primero pase por una prueba antidoping. "Yo encantado de debatir con el señor Toledo, encantado", dijo a los periodistas, "pero sí tiene que hacerse, de todas maneras, el examen antidoping, es forzoso". Agregó que le da como ventaja que la confrontación de propuestas se realice en Cabana, ciudad natal de su rival.