El presidente Alan García prácticamente reconoció que a Palacio de Gobierno llegaron botellas de vino argentino etiquetadas con su nombre y foto, pero negó que dicho licor haya sido adquirido con recursos públicos. "Para terminar con viejas malas costumbres, jamás he adquirido alcohol. Si alguien envía de buen grado su alcohol, es porque quiere ser conocido o tener el honor de que se tome en Palacio", anotó. García dejó entrever que se trató de un obsequio. "A mí me han hecho (regalos) no solo una empresa argentina, veinte productores de pisco ponen mi nombre e imagen en sus botellas", aseguró El mandatario respondió así a la denuncia periodística de IDL-Reporteros respecto a la adquisición que hizo el Estado peruano para Palacio de Gobierno: 120 botellas de vino premiun Lubelius de la bodega argentina Viniterra, valorizadas a 50 dólares por unidad.