Cuarenta y cinco minutos antes de escuchar su sentencia, el excongresista José Anaya Oropesa se aferraba todavía a una esperanza: "Confío en mi inocencia". Poco después de las 2 de la tarde, la esperanza se desvaneció. La Sala Penal Especial de la Corte Suprema le dijo que sus pillerías merecían un castigo y lo condenó a cinco años de prisión efectiva y al pago de S/.55 mil de reparación civil.Lo que hizo Anaya lo recuerda el país entero: en mayo de 2007 presentó a la Oficialía Mayor del Congreso varias boletas de consumo adulteradas por un supuesto valor de casi S/.1,200, con las que pretendía justificar sus gastos operativos.(Edición sábado).